Salvador Y Maldonado Díaz
La región de la Costa de Jalisco es rica en una diversidad biológica. Un botón de muestra se tiene en la existencia de algunas variedades de vainilla, una planta aromática de gran valor en el mercado de los alimentos, las bebidas y la industria farmacéutica.
En esta demarcación ya está en marcha un proyecto piloto que pretende la producción comercial de esta planta que actualmente es poco conocida en su misma región.
La bióloga integrada en el equipo asesor del proyecto, Ana Teresa Nuño Rubio, comenta que este proyecto pretende aprovechar la oportunidad que se tiene en el precio de la vainilla natural en mercado, el que fluctúa entre los 250 a los 350 pesos el kilogramo en verde (al productor), con producto de calidad, lo que se eleva al consumidor, según el nicho de mercado.
Cita que el lugar donde se asienta el predio en piloteo se ubica entre las localidades de Ixtlahuahuey y Chacala, una zona donde crecen también los cafetales y los agaves raicilleros, entre otras especies agrícolas y silvestres en un entorno donde confluyen el bosque tropical exuberante y los encinos de entorno templado.
Ana Teresa Nuño refiere que en un trabajo en el jardín botánico de Puerto Vallarta, tuvo contacto con la vainilla y ahí practicó la polinización de esa planta (esto se hace en forma manual) . Esto la llevó “a engancharse con las vainillas de la región y a interesarme con ellas. Ahí supe que era una planta productiva”.
Detalla que una vainilla requiere de un ciclo de tres años para ser aprovechable con las condiciones adecuadas para su desarrollo, aunque para su pleno aprovechamiento requiere cuatro años.
Refiere que afortunadamente se ha tenido apoyo económico de la Secretaría de Agricultura del Gobierno de Jalisco para la asistencia técnica y la instalación de mallasombra, en cuya área sombreada se tiene el trabajo de mujeres para la tarea de polinización a mano, dado que en esta planta la tarea de los insectos polinizadores es insuficiente y se requiere del trabajo del ser humano.
Trae a colación que algunos de los insectos que tienen contacto con las flores de la vainilla “solamente la hacen para perfumarse en el caso de los machos y con ello ser atractivos ante las hembras”.
Resaltó que el lugar donde se tiene el proyecto piloto también lleva la intención de resaltar la necesidad de conservar la vegetación nativa y evitar la desforestación, dado que la planta vainilla al ser epífita requiere de forma indispensable vivir sobre otras plantas que le sirven de tutores, como el los naranjos, los colorines (una leguminosa que produce en sus vainas los frijoles rojos) y otra que lleva el nombre de catispa.
La parte de manejo agronómico de la vainilla y su posterior comercialización se lleva por la empresa La Pirinola, una organización que ya ha trabajado con productores de Puebla y Veracruz, cuyo objetivo es colocar el producto en segmentos de mercado rentable, sobre todo en consumidores que sí lo valoran.
Al respecto, el biólogo Giovani Ángeles Castro, refirió que en el occidente del país hay una región con gran potencial para establecer plantaciones de vainilla que incluye a Jalisco (en 160 mil hectáreas potenciales), Nayarit y Colima.
Citó que en Jalisco hay un proyecto piloto en el municipio de Cabo Corrientes que en forma intensiva pretende lograr 4 mil plantas en una superficie de mil metros y que ha sido apoyado por el Gobierno de Jalisco, lo que puede marcar pauta para replicarse en otras localidades. Adujo que a la vainilla de Jalisco, se le conoce como Vanilla pompona.
EL DATO
México es el centro de origen y cuna histórica de la vainilla (Vanilla planifolia), especialmente valorada por su calidad, aroma y cultivo artesanal en Papantla, Veracruz. Aunque actualmente es un productor menor a nivel mundial frente a Madagascar y otros países africanos y de Asia.
En la cuenca del Pacífico también se tiene la existencia de orquídeas qué producen vainilla, aunque las más famosas son dela zona del Golfo de México, particularmente las afamadas vainillas de Papantla, Veracruz, las que incluso tienen a su favor la protección de la Denominación de Origen.
La DO: Protege la producción en 39 municipios, incluyendo la región totonaca.
